Real Decreto Ley 15/2020, de 21 de abril, de medidas urgentes complementarias para apoyar la economía y el empleo, por el que se aprueban medidas para el arrendamiento de locales comerciales

El pasado 22 de abril de 2020 se publicó en el BOE el Real Decreto Ley que por el que se aprueba la moratoria en el pago de las rentas de los locales de negocio, así como los requisitos que debe de cumplir el arrendatario para poder solicitar del arrendador dicha moratoria. el RDL dedica cinco artículos a esta cuestión, concretamente los números 1 a 5, distinguiendo entre los arredramientos donde el arrendador sea un gran tenedor, definido como aquel arrendador que tenga la titularidad de más de 10 inmuebles urbanos, excluyendo garajes y trateros, o más de una superficie construida de1500 m2, y aquellos otros en los que el arrendador no tenga dicha condición, estableciéndose que solo en los supuestos de lo grandes tenedores el arrendatario podrá solicitar la moratoria en el pago de la renta.

La moratoria prevista en el decreto alcanzará al periodo de tiempo que dure el estado de alarma y sus prorrogas, no pudiendo, en todo caso, exceder de cuatro meses.

La moratoria en el pago de la renta será automática y obligatoria para el arrendador siempre que el arrendatario la solicite en el plazo de un mes a contar desde la publicación del RDL, esto es antes del 23 de mayo de 2020, no devengara interés alguno y deberá abonarse a partir de la mensualidad siguiente a aquella en la que venza el plazo de la moratoria, fraccionando la cantidad aplazada en dos años siempre y cuando el contrato de arrendamiento no finalice antes de los dos citados años, pues en caso contrario se fraccionara por el número de meses de contrato que quedaren por cumplir.

En el supuesto de que el arrendador no tenga la condición de gran tenedor el arrendatario podrá solicitar un aplazamiento temporal y extraordinario en el pago de la renta, si bien dicha solicitud no vincula al arrendador, quien podrá aceptar o no dicha petición, no quedando, por tanto obligado por el RDL que como decíamos solo será de imperativo para el arrendador gran tenedor. En este supuesto ambas partes podrán convenir que la fianza del contrato podrá destinarse al pago total o parcial de alguna o algunas mensualidades de renta, debiendo ser repuesta en el plazo máximo de un año, o en el plazo que reste de vigencia del contrato si este fuera inferior.

Podrán acceder a las medidas antes previstas los autónomos y pymes que reúnan los requisitos previstos en el art. 3 del citado RDL.